septiembre 2014

domingo, 21 de septiembre de 2014

Piensa lo que quieras, pero...



Cada uno tiene ideas, su propia ideología; esto siempre lo pienso, más no lo digo. El por qué, es simple, cuando tienes una idea no se la puedes imponer a otro, igual a la forma de vivir, si tu vives de una manera en la que te sientes cómodo y con todo lo que necesitas, no puedes obligar a los demás a que vivan como tú, ni tampoco tienes porque criticar la forma de vivir ni la forma de pensar de otros. 

Esta es la clave de la felicidad. 

Vive como quieras, piensa lo que pienses y dilo, así sean tus palabras crudas; pero no sobrepases el límite entre expresar tus ideas a tratar de imponerlas. 

Defiende tu libertad, pero no se las quites a los demás. 

Profesa con la palabra de la verdad, así no sepas que estás en lo correcto, y si te equivocas, acéptalo ante todo el público con el que te equivocaste.

Piensa lo que quieras, pero...que sea solo para ti, exprésate ante todos, aquellos que te sigan en buena hora, aquellos que no, déjalos ser libres.

jueves, 18 de septiembre de 2014

SwiftKey



¡SwiftKey ha llegado a iOS! Al fin, y no es que el teclado predeterminado de Apple sea malo, sino que realmente esto te facilita mucho la vida.

Si realmente hay algo que extrañaba de Android era la facilidad de poder escribir rápidamente sin tener que estar presionando letra por letra. Ahora con la llegada de iOS 8, este teclado me ha simplificado mucho la vida, aunque ando en el proceso de re-acostumbramiento (que bueno soy inventando palabras) puesto que ya me había casi acomodado al teclado por defecto que trae iOS, aunque no del todo.

Estoy seguro, o casi seguro de que la mayoría de los que tienen un smartphone, sea con Android o iOS alguna vez han utilizado esta herramienta, al menos más los usuarios de Android ya que esta herramienta ya lleva unos años corriendo en esta plataforma; y recientemente los usuarios iOS, prueba de esto es que ya la aplicación del teclado inteligente y fácil de usar está entre las aplicaciones más descargadas en la AppStore, a pesar de recién haber transcurrido dos días del lanzamiento de iOS 8 por parte de Apple. Así que no necesita ni siquiera presentación.

Sin más que decir, lo más rescatable de esta aplicación, o al menos para mi es lo siguiente:

  • Escribes deslizando el dedo por la pantalla por las letras de la palabra que quieres escribir, con lo que te ahorras el engorroso trabajo de escribir letra por letra y por ende ahorras tiempo, al menos unos segundos.
  • Hay una casi perfecta integración con el texto predictivo, al menos yo lo noto así, aunque creo que con el uso va mejorando, ya decían al anunciar iOS 8 que el teclado aprende de tu estilo de escritura. Dejo esto pendiente al criterio de cada uno.
  • No tan importante, pero sin dejar en el olvido: Puedes escribir hasta en dos idiomas simultáneamente y sin realizar ningún ajuste ni cambiar de teclado. Segundo, los skins que tiene, en temas light y dark.

Un aplicación que no debe faltar, gratis y que no tiene nada que envidiarle a aplicaciones similares de paga. Por cierto, solo funciona y puedes descargarlo si ya tienes instalado iOS 8.


¡Descárgalo ya!
Game over.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Planificando viajes



En realidad tengo la costumbre de no planificar mis viajes, por lo menos no mucho. Cuando mi familia decide viajar siempre se nos ocurre días antes de hacerlo, estamos bastante acostumbrados a realizar viajes cortos, que en proporción a la distancia son generalmente 3 a 5 días que nos tomamos; esto creo que es principalmente por el trabajo de mis papás.

Nadie en mi familia sabe conducir un auto, si todo sale bien esto cambiará este verano cuando saque mi licencia; por este motivo es que ni tenemos auto, entonces la única alternativa para viajar en nuestro caso es ir a la terminal de buses y coger uno que vaya a nuestro destino, o según sea el caso y por motivos de distancia o tiempo, tomar un vuelo; pero son raras veces, al menos yo aprecio más viajar en bus porque puedo disfrutar de los paisajes en el camino y conocer nuevas ciudades o pueblos por donde pase la carretera.

Todo comienza con que hayan días de feriado largo o alguna ocasión donde todos los miembros de mi familia tengamos un tiempo libre respetable por lo menos para viajar unos 3 días, en estos casos escogemos destinos relativamente cercanos, donde al menos de los 3 días podamos estar 2 ya en el destino (1 día de viaje, entre ida y retorno), la idea es salir de la ciudad y la vida cotidiana y un tanto monótona. Mi papá siempre es el entusiasta que empieza con la idea, luego le sigue mi hermano si es que también está de acuerdo con el destino y las cosas que se van a hacer, de ahí pueden pasar dos cosas, que mi mamá se anime después y traten de convencerme de hacerlo o que yo me anime y mi mamá esté dubitativa, siempre pasa una de las dos cosas. En general yo prefiero evitar viajes donde vaya a hacer lo que siempre hago o lugares que ya conozco lo suficiente; pero si se animan todos tampoco me pongo de aguafiestas; siempre tengo ocio de ir a lugares que ya conozco, en especial si son ciudades, prefiero un millón de veces ir a conocer lugares turísticos de culturas ancestrales; la playa también prefiero evitarla, no tanto como las ciudades; pero si se presenta la oportunidad voy solo a tomar sol y a comer, un pequeño tiempo lo uso para refrescarme un rato, claro que al día siguiente pago las consecuencias por olvidarme el bloqueador solar, algo que siempre me pasa y que a pesar de que mi mamá siempre me lo dice no me aplico la cantidad suficiente, creo que por eso tengo todo mi cuerpo de diferentes tonalidades en diferentes zonas.

Bueno, luego de que se presente la propuesta y que todos estén de acuerdo, planificamos el día y la hora en la que viajaremos, suele ser en dos o tres días luego de la idea, generalmente la hora en la que viajamos está entre las cuatro y ocho de la mañana, a mi mamá nunca le gusta viajar de noche pues lo considera peligroso, a mi tampoco pues no veo casi nada y termino por dormir en todo el viaje.

Los pasajes los compramos minutos u horas antes de viajar, todo es rápido, a veces si no tenemos suerte en encontrar asientos pues viajamos algo incómodos; todo se soluciona al llegar al alojamiento o a una casa, claro, bastante molidos por el viaje y tras una noche de reconfortante sueño sientes que esa fue el mejor sueño que tuviste.

En cuanto al equipaje, equipamiento y cosas que se tienen que llevar generalmente no es mucho, un par de pantalones o jeans, unos polos, unos dos juegos ropa interior, zapatillas y objetos de aseo; mi papá acostumbra llevar su cámara fotográfica a pesar de que tiene el smartphone, mi mamá nunca se olvida de llevar comida, generalmente algunos dulces, chocolates, fruta y alguna bebida como yogurt o los jugos de fruta; mi hermano y yo alistamos siempre la batería de los celulares, los audífonos y algunas cosas para distraernos, al menos para mi la música nunca tiene que faltar, en estos casos mis audífonos son mis fieles compañeros.

Y así solemos planificar los viajes, al retorno la mayoría de veces estamos satisfechos por el viaje, algunas veces no. En fin, planificamos un viaje para otra fecha que casi nunca se cumple por algún motivo; un 90% de los viajes siempre salen de imprevisto por lo que no son gran cosa. El otro 10% son ideas de viaje que se nos ocurre cierta fecha, pero que se realizan luego de un largo tiempo después, como el viaje a Cusco en vacaciones del año pasado.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Lejos de casa



Te sientes tan cómodo en casa, nunca has sabido lo que es vivir sin los seres a los que acostumbrabas ver día a día; que cuando llega el momento de separarse te cae como un baldazo de agua helada, ¿#IceBucketChallenge?.

Siempre he tenido una buena relación con todos los que me rodean, claro que en especial con mis padres, jamás he tenido que alejarme de ellos por un tiempo prolongado; el viaje de promoción de una semana en secundaria debió de ser el periodo más prolongado donde no los vi. Pues bueno, este post es algo melancólico que me trae varios recuerdos, precisamente no muy gratos. Además, el clima lluvioso de hoy y la música no depresiva, pero sí bastante suave y reflexiva, son factores perfectos para escribir sobre este tema.

Recuerdo perfectamente la primera vez que tuve que valerme por mi mismo, fue hace cinco años aproximadamente. Hasta ese entonces lo único que había hecho sólo era jugar con mis amigos, todo lo 'serio' siempre lo había sobrellevado de la mano de mi mamá, o en algunas ocasiones de mi papá o familiares cercanos. 

Tenía que viajar sólo, como siempre soy optimista y acepto los retos me fue muy fácil tomar la decisión, lo que realmente fue difícil de aceptar fue al momento de la despedida, yo ya en el bus, este ya partía y cada vez veía a mis papás más a la distancia; un "cuídate" fue lo último que mi mamá dijo, o al menos lo último que pude escuchar. Por unos segundos atiné a sonreír, mi 'vida independiente' había comenzado; luego la depresión me invadió al meditar de que ya no estaba al lado de las personas que siempre estaban junto a mi para apoyarme en lo que fuera, la tristeza fue tan grande que no pude contener el llanto, fueron lágrimas entremezcladas de tristeza y felicidad, lágrimas que trataba de ocultar ya que no quería que nadie en el bus se diese cuenta.

Debo admitir que el viaje no fue realmente largo, ni lejos el sitio a donde viajé. Fue el despegue de todos y la mente que se me invadía de incógnitas de como tendría que hacer para que lograr todo lo que alguna vez se había hecho, pero esta vez tenía que hacerlo yo mismo, sin la ayuda de nadie.

Fue un momento crítico en mi desarrollo, aún con la mente de chiquillo, aprendí como tengo que desenvolverme en el ámbito social, algo en lo que actualmente sigo desarrollando día a día.

El gran paso

Mi época de escolar siempre fue de completa timidez por experimentar nuevas cosas, motivo por el que también mi vida de colegial fue un 80% monótona. Aquellas lágrimas derramadas fueron el agua que empezó con el crecimiento de la cosecha. Si bien no estoy abierto a todas las posibilidades y oportunidades del mundo, entro a las que puedo; pero viendo que ganancia puede darme, si el tiempo y todo lo que tengo que invertir valdrán la pena, cuestión de riesgo-beneficio.

Independiente

Tras aquél viaje, las cosas se tornaron mucho más sencillas, los viajes más constantes y la distancia cada vez más lejana. Continúo con el sentimiento de primerizo; pero son cosas que van a valer la pena en unos años.

Ya son cuatro años que estoy lejos de casa, y a pesar de las visitas que hago, estas no son suficientes en tiempo; pero si suficientes para darme cuenta de que siempre van a estar apoyándome en todo, la distancia se vuelve un obstáculo mínimo.

No sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes

O hasta que te acuerdas que lo tienes y sabes que no lo vas a tener para siempre; entonces aprecias más aquello. Son dos cosas bastantes buenas que resulta de todo esto y varias cosas dentro de éstas que te hacen continuar en lo que estás y con mucho más entusiasmo:

- Aprendes a valerte solo.
- Aprendes a apreciar realmente lo que alguna vez tuviste y no supiste valorar.

Son cosas que la vida te enseña, clases un poco duras; pero a la vez las más efectivas.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Amigos enemigos


Estás ahí, reunido con tu grupo de amigos, tu mancha, los patas de toda la vida, o al menos eso es lo que todos los que te rodean ven; como si fuese el mismo grupo de amiguillos reunidos cuando estabas en el jardín, compartiendo con toda la inocencia del mundo.

- ¿Qué fue weón?
- Habla tío, ¿qué novedades?

Y así empieza la conversación, que frecuentemente termina en una invitación para tomar un par de chelas. Tienes tu grupo, gente con quien compartir tus cosas, muchas veces cosas que no les confiarías ni a tus padres.

Pero hay de toda clase, gente que se presenta con todas la buenas intenciones del mundo, gente que podrías decir que son las que van a traer la paz mundial. Te haces su amigo, todo bien un tiempo, hasta que al final demuestra sus verdaderas intenciones; tratan de estar delante tuyo, pero no contentos con eso, quieren estar delante tuyo contigo atrás, tirado, casi moribundo, sin posibilidades de que puedas dar al menos un paso. Aquí el "tratan de estar delante tuyo", obviamente tú no se lo vas a dejar fácil, vas a entrar en la batalla, y con todo el armamento que tienes.

Así esto se convierte en toda una competencia, sabes que no te va a ganar, y él sabe que tú no se lo vas a poner en bandeja, todo servido. Pero misteriosamente siguen siendo amigos, claro que ya el saludo y todas las conversaciones se tornan un tanto hipócritas, a pesar de esto todo fluye. 

Acostúmbrate a la soledad 

No vamos a negar que estos tiempos están bien jodidos, así que si no te vales por ti mismo no vas a avanzar, y si lo logras no va a ser una distancia respetable. No importa con quién estés, las personas que te rodeen o tu fiel grupo de amigos. NO, nunca confíes en nadie, y si tienes dudas, pues inténtalo, y te darás cuenta de lo que hablo. Siempre tendrán una oportunidad para fallarte, y lo harán en los momentos más críticos de tu vida, lograrán sacarte de quicio, tanto que quisieras mandarlos al diablo; pero también por alguna razón no lo haces y así va creciendo, en parte porque tú no lo evitas, tu grupo de amigos con trato hipócrita nivel 99. 

Te quiero, maldito desgraciado


Todo un despelote se genera; hasta este punto tú y los demás saben que no es una amistad sincera, siempre reinará la tensión, saben que en cualquier momento cualquiera va a estar detrás del otro con una daga en su cuello apuntando la vena yugular. 

Llega un pequeño break, nos vamos a compartir un rato, vienen unos traguitos y luego continuarla con chelas, el humo del cigarro y otras cosas más que no te dejan ni distinguir los rostros de los demás. Tras corear algunas canciones; empieza el debate, ya con el alcohol un poco subido a la cabeza. Todo se vuelve tan sincero, todos los problemas que tienes con aquella persona se lo dices a la cara, te responden con los mismo y pareciera que esa rivalidad, esa tensión acabara esa noche. Lágrimas y risas por todos lados. ¡Todos somos hermanos esa noche! 

No olvides que es mejor estar solo 

Al día siguiente, todo lo dicho pasa a ser historia. Se vuelven a mandar al carajo, alucinando que le dijiste cosas que nunca se te habían pasado por la cabeza y que consideras buenas ideas para decirle al próximo que se lo merezca. Entonces tras una sonrisa haces lo mismo y todo empieza tal y como estaba. Sigues con ese grupo de amigos; pero al final estás solo. 

Al final ya todo te vale un comino y sabes que es mejor estar así. No es fácil encargarse de todo; pero al menos tienes a ese grupo de persona que saben algo más de ti que cualquier otra persona; les vas a encargar algo, pero siempre vas a tener un as bajo la manga por si algo sale mal. 

La vida sigue, lo vas a ver con todo el optimismo y poco a poco te darás cuenta que será mejor así y que a pesar de todo...