La ciencia y yo

agosto 27, 2014


Recuerdo que cada año en el colegio se realizaba la feria de ciencias, evento no tan importante para mi puesto que no me gustaban los proyectos que se presentaban, eran los clásicos trabajos como el volcán, el carro eléctrico o solar y demás. Al menos esto era repetitivo en primaria, aunque hubo una época, si mal no recuerdo cuando cursaba el cuarto año de primaria cuando se puso muy de moda el programa 'Mad Science' por un canal nacional, donde pasaban experimentos random y bastante interesantes; así algunos de estos eran presentados en la feria de ciencias, claro que no era el único al que le interesaban estas cosas, al momento de ser presentadas congregaba a un respetable número de personas alrededor del experimento; fue tanto así que hasta yo me animé a presentar uno a última hora, fue la reacción que había cuando mezclabas vinagre con bicarbonato, para mi mala suerte falló el experimento, creo que faltó agitar un poco más la mezcla. Ni modo, además que me metí a la feria clandestinamente, no tenía ni mi stand, así que lo hice en el medio del patio del colegio; debo admitir que lo que más me dolió fueron los abucheos luego del fracaso del experimento, aunque como siempre tomo estas experiencias como ocurrencias, me fui a ver los demás trabajos sonriendo.

Año tras año esta feria se repetía y mis ánimos de presentar trabajos crecía, claro que antes de ser presentados en la feria tenían que ser seleccionados, era como una pre-selección a nivel de las clases; por ejemplo de los 30 y pico alumnos que éramos, cada uno presentaba su trabajo y eran seleccionados como cinco trabajos, así se juntaban todos los trabajos de las 7 clases que éramos en el año que se cursaba. Así un año luego de que mi experimento clandestino fallara, fui seleccionado; mi trabajo era un tipo de destilador de alcohol que resultaba de la fermentación de totora, una planta que crece a montones en el Lago Titicaca. Para variar, justo en la presentación ante el jurado también falló; vaya suerte la mía. En realidad nunca tuve suerte en estas cosas, el nerviosismo siempre me jugaba mal, además que casi nunca tenía apoyo de nadie. Me olvidaba que antes de esto también presenté otro trabajo que trataba más o menos de cambiar el color del agua con la electricidad, también falló en el momento de la presentación. 

Ya en secundaria, estas ganas de presentar trabajos se fueron desvaneciendo, la feria de ciencias era un día especial para mi, pero ya no por el mismo motivo que en primaria; ahora era un día donde estaba libre, no habían clases y podía salir del colegio a la hora que quisiera, claro que después de recolectar los trípticos que repartían los expositores, para hacer la tarea que nos dejaban. 

En segundo año de secundaria renacieron las ganas de participar de nuevo, decidí hacer otro trabajo, pero esta vez algo diferente, hasta entonces ya eran trabajos trillados como los caramelos de eucalipto u otra hierba, los proyectos de descontaminación del ambiente y otros; así que junto a un compañero y tras luego de reunirnos se nos ocurrió presentar algo relacionado a la economía, claro que fue una novedad y fuimos seleccionados, aunque tampoco pasamos a la siguiente etapa, era de esperarse, año tras año son presentados trabajos de mera 'ciencia' y creo que había algo de miedo por presentar nuevas alternativas. Reconozco que el trabajo que hicimos fue bueno.

A partir de esa fecha los trabajos que presentaba eran ya de temática más de investigación. Aunque al año siguiente, ya en tercero de secundaria, estaba literalmente en la luna de Paita, ni siquiera me había enterado que se acercaba la feria de ciencias y el día de la presentación de trabajos ya había llegado y yo justo ese día me había enterado, no tuve más alternativa que suplicar a un compañero y acoplarme a su trabajo, con la condición de que colaboraría con la mayoría de materiales, claro que con mi astucia busqué un trabajo que estaba seguro que no iba a ser seleccionado. ¡Jaja! En ese momento lo único que pensaba era evitar ese enorme '0' en el registro de notas.

En cuarto año, recuerdo haber hecho junto a otro compañero un trabajo un tanto inspirado en un documental de National Geographic, 'Seis grados que pueden cambiar al mundo', trabajo que explicaba que pasaría si la temperatura aumentaba por el calentamiento global, explicado grado por grado, fue bastante interesante, aunque fuimos seleccionados tampoco pasamos a la siguiente etapa. Ya en quinto y mi último año en secundaria no recuerdo haber presentado nada, puede que mi memoria me falle.

En fin, fueron buenos momentos en los que me gustó participar y cada que tengo la oportunidad paso por distintos colegios para apreciar los trabajos que se presentan. 

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